Los bárbaros cercaron mi muralla y decidí irme con ellos

 

Escribir sobre ti tiene tan poco sentido

como masturbarme pensando en ti

porque te tengo cerca

y te puedo sorber el sexo

y acariciarte la espalda.

 

A veces te miro a los ojos fijamente

y me siento incómodo antes que tú

pero enseguida me río.

 

Cuando lo dejamos aquella vez

traté de escribir poemas grandilocuentes

pero estaba demasiado ocupado

aprendiendo lecciones de humildad y amor propio.

 

Ser uno está bien

menos cuando me duele el escaleno izquierdo.

 

La desidia es como una morsa sobre una tumbona.

Un vaso medio vacío es una gran oportunidad para llenarlo

y la morsa brinca desde un trampolín.

 

Estoy cansado de estar triste,

ya me aburrí de mí mismo.

La normalidad se ha vuelto amor

y ya no tengo nada que decir.